Controversia por el aumento del salario mínimo: la defensa sindical frente a los intentos de reversarlo

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Ascontrol ¡Siempre Contigo!

La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) al igual que Ascontrol, rechazan de manera enfática los intentos jurídicos y políticos que buscan tumbar el aumento del salario mínimo cercano al 23 %, una medida que ha sido calificada por los movimientos sindicales como histórica, necesaria y socialmente justa, en un país marcado por décadas de rezago salarial y pérdida del poder adquisitivo de la clase trabajadora.

Desde la perspectiva sindical, este incremento no constituye un “exceso” ni una amenaza para la economía, como lo han señalado algunos sectores empresariales y políticos, sino una corrección parcial de una deuda histórica con millones de trabajadores que durante años vieron cómo sus ingresos quedaban por debajo del costo real de la vida. Para ACONTROL  y la CUT, el salario mínimo en Colombia ha sido tradicionalmente insuficiente para garantizar condiciones dignas, obligando a los hogares a sobrevivir en un contexto de inflación, informalidad y precarización laboral.

La central sindical sostiene que los intentos de tumbar el aumento responden a una visión económica que prioriza las utilidades empresariales sobre el bienestar social, desconociendo que el salario no es solo un costo, sino un motor de la economía interna. Según la CUT, mejorar el ingreso de los trabajadores fortalece el consumo, dinamiza el mercado interno y contribuye a la estabilidad social.

Asimismo, el sindicalismo ha advertido que el debate ha sido distorsionado al presentar el aumento como responsable de eventuales impactos negativos en el empleo, sin evidencia sólida que respalde dichas afirmaciones. Por el contrario, la CUT recuerda que en periodos anteriores de incrementos significativos no se produjo el colapso económico anunciado, y que los verdaderos factores que afectan el empleo están ligados a la informalidad estructural, la evasión laboral y la falta de una política industrial fuerte.

Desde esta óptica, tumbar el aumento del salario mínimo sería un retroceso en materia de derechos laborales y un mensaje negativo para los trabajadores, en especial en un contexto donde se busca avanzar hacia un modelo económico más equitativo. Para el sindicalismo el defender este incremento es defender el derecho al trabajo digno, el principio constitucional del mínimo vital y la justicia social.

En conclusión, Ascontrol considera que la controversia alrededor del aumento salarial no es meramente técnica o jurídica, sino profundamente política y social. En juego no está solo una cifra, sino el modelo de país que se quiere construir: uno donde el crecimiento económico se concentre en pocos, o uno donde el trabajo sea reconocido como pilar fundamental del desarrollo.