Victoria para los trabajadores: el año cierra con buenas noticias del Gobierno del Cambio
El cierre de 2025 deja una noticia significativa para millones de trabajadores en Colombia. El Gobierno Nacional anunció el aumento del salario mínimo para 2026, una decisión que marca un hito en la política laboral del país y que se inscribe en las transformaciones impulsadas por el llamado Gobierno del Cambio, con el trabajador en el centro de la agenda pública.
Tras un proceso de concertación en el que no fue posible alcanzar un acuerdo entre empresarios y centrales obreras, el Ejecutivo, en uso de sus facultades constitucionales, definió mediante decreto el nuevo salario mínimo legal vigente, el cual entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2026.
Un incremento histórico con sentido social
El salario mínimo quedó establecido en $1.750.905 pesos mensuales, más el auxilio de transporte, lo que representa un ingreso cercano a los $2 millones de pesos para quienes devengan el mínimo. El aumento, cercano al 23 %, se convierte en uno de los más altos de las últimas décadas y refleja una apuesta clara del Gobierno por la dignificación del trabajo y la recuperación del poder adquisitivo de la clase trabajadora.
Desde el Ejecutivo, la medida fue sustentada en la necesidad de enfrentar el alto costo de vida, reducir la desigualdad y avanzar hacia un salario que responda de manera más justa a las necesidades reales de los hogares colombianos.
Para Ascontrol, esta decisión representa una victoria del movimiento sindical y de los trabajadores del país, y reafirma que cuando el diálogo no logra consensos, el Gobierno del Cambio no duda en tomar decisiones firmes a favor de quienes históricamente han sido relegados en la distribución del ingreso. El aumento del salario mínimo no es solo una cifra, sino un mensaje político y social: el trabajo vuelve a ocupar un lugar prioritario en la construcción de un país más justo y equitativo.
Con esta decisión, Colombia cierra el año con una señal clara de compromiso con la justicia social y la protección del ingreso laboral. El reto, hacia adelante, será garantizar que estas políticas se traduzcan en mejores condiciones de vida, empleo digno y fortalecimiento del mercado interno. Una vez más se confirma que el cambio avanza y que la organización, la lucha sindical y un gobierno comprometido con los trabajadores pueden traducirse en cinquistas reales.